lunes, 19 de abril de 2010

Wall-E

Mi hijo de apenas 22 meses se ha enamorado de un trasto viejo y oxidado tan lleno de ternura como de conexiones eléctricas.
La película de la que os hablo se estrenó justo el mismo día en que Pablo nació y narra la vida de un robot que durante 700 años habita sólo en la tierra. A lo largo de casi 2 horas nos narra como vive Wall-E en su soledad y, escenas más tarde, nos cuenta cómo nace su amor por una avanzada e impecable "robota" del futuro, que viene a explorar el planeta en busca de vestigios de humanidad. La historia se va complicando llevándonos de la mano por un argumento que bien podría darse realmente en el futuro y que, siendo de Disney, no se resuelve de manera excesivamente pastelosa.
Es un cuento precioso, lleno de imaginación, lleno de fantasía, lleno también de intenciones de concienciar sobre el futuro del planeta y de la humanidad misma. Es una historia llena de matices y detalles que te emocionan. Esos ojitos (ojotes más bien) te enamoran en la primera escena. Wall-E está lleno de sensibilidad e inteligencia. Es simpático y generoso. Y porque mi hijo también así lo considera le dedico esta mi tercera entrada. Supongo que la mayoría ya la habréis visto; los que no, ya estáis tardando.

Página oficial

2 comentarios:

  1. No conocía la película hasta que un día te escuché hablar de ella.Ahora con tu entrada he podido conocer un poco más la historia y me han entrado ganas de verla.Ya cuando la vea te diré qué tal.

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  2. Tu hijo ya va apuntando maneras...

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